Son pocas las famosas que aguantan comparaciones con ellas mismas antes de ser famosas, más que nada porque muchas de ellas han pasado por quirófano para mejorar algunos rasgos -un buen ejemplo es Elsa Pataky-, aumentarse los pechos, sufrir una metamorfosis completa como Paulina Rubio o Paula Vázquez o, directamente, estropear algo que era casi perfecto como en el caso de Lindsay Lohan.
Sin embargo, hay famosas que no han tenido que quemar sus álbumes de fotos antiguos ni se tienen que avergonzar de fotos antiguas hechas para alguna revista cuando aún no eran tan conocidas. El mejor ejemplo de ello es Megan Fox, con la que resulta casi imposible declinarse por el antes o el después.







Me gusta







{ 1 comment… read it below or add one }
Estaba igual de espectacular….